Suite PRO no es un paquete cerrado que hay que aceptar completo. Es un conjunto de módulos que comparten la misma base de datos y la misma forma de trabajar: factura lo que vende, mueve lo que tiene en bodega, cobra lo que le deben y deja registro de todo.
Se arranca con lo que el negocio necesita hoy y se suman módulos conforme hagan falta, sin migrar nada ni rehacer lo anterior. Lo que ya estaba sigue funcionando igual.
Está hecho para Costa Rica: factura electrónica ante Hacienda con la versión vigente, CABYS, exoneraciones y los formatos que exige el país — no es un sistema extranjero traducido.
módulos disponibles
versión de Hacienda
Suite PRO emite, firma y envía los comprobantes electrónicos con la versión 4.4 del Ministerio de Hacienda, y se queda esperando la respuesta: aceptado, rechazado o en proceso. Si algo sale mal, lo dice en la pantalla con el motivo que devolvió Hacienda, no con un error genérico.
Factura, tiquete, nota de crédito, nota de débito, factura de compra y los mensajes de receptor están cubiertos. También la facturación recurrente, para lo que se cobra todos los meses sin volver a escribirlo.
El inventario se mueve solo con lo que pasa en el negocio: una venta descuenta, una compra suma, un traspaso cambia de bodega. No hay que llevar una hoja aparte para cuadrar al final del mes.
Las compras entran desde el comprobante electrónico del proveedor, así que lo que se recibe y lo que se registra son la misma cosa — sin volver a teclear líneas que ya vinieron en el XML.
El punto de venta cobra, factura y descarga inventario en el mismo acto. Para restaurante hay mesas, comandas que llegan a cocina y control de lo que se pierde, que es donde se va el margen sin que nadie lo note.
Y el cierre de caja cuadra contra lo que de verdad se cobró, separando efectivo, tarjeta y transferencia.
Los clientes, sus contactos, lo que compraron y lo que deben viven en un solo lugar. Desde ahí se cotiza, se factura y se cobra, sin copiar datos de un lado a otro.
Los tickets de soporte dejan por escrito quién pidió qué y cuándo se resolvió, y WhatsApp deja de ser una conversación suelta en un teléfono para quedar atado al cliente que corresponde.
Un cliente puede buscar un producto subiendo una foto, sin saber cómo se llama: el sistema compara la imagen con el catálogo y muestra lo más parecido. Está funcionando hoy en una tienda real.
La misma idea se usa puertas adentro: leer un documento y sacar sus datos en vez de teclearlos, o generar imágenes para el catálogo cuando no hay fotografía de producto.
Suite PRO es multiempresa de raíz: cada empresa tiene sus datos, sus consecutivos y su configuración ante Hacienda, y quien administra varias entra una vez y cambia entre ellas.
Cada persona ve lo que le toca y la bitácora deja constancia de quién hizo qué. En un sistema que factura, eso no es un lujo: es lo que permite averiguar qué pasó cuando algo no cuadra.
Quien lleva la contabilidad de varias empresas no necesita una cuenta por cada una. En Suite PRO un mismo usuario queda asignado a todos sus clientes, con el rol que le corresponda en cada uno, y entra una sola vez.
Y no es una cuenta compartida con varios nombres: cada cliente conserva su cédula, sus credenciales ante Hacienda, sus actividades económicas y su propia numeración de comprobantes. Lo que se emite para uno nunca toca los consecutivos del otro.
Del lado del trabajo mensual, el registro de IVA de cada empresa sale de los comprobantes que ya existen, las facturas de los proveedores entran por buzón de correo sin teclearlas, y la bitácora deja constancia de qué usuario emitió cada documento — que es lo que permite encontrar el error de un asistente en vez de descubrirlo cuando ya se declaró.
Estos son los módulos disponibles hoy. Cada uno tiene su ficha con qué hace, para quién sirve y cómo se implementa.
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