Chat con IA para sitios web

Quien entra a un sitio web y tiene una duda hace una de dos cosas: pregunta, o se va. El formulario de contacto no sirve para eso —nadie llena un formulario para preguntar un precio— y el teléfono tampoco, porque está en horario de oficina y la duda es a las nueve de la noche. Este chat se pega en el sitio con una etiqueta y responde: lo atiende su equipo cuando hay alguien, y el asistente cuando no.

La mayoría de las visitas de un sitio web se van sin dejar rastro. No porque no les interese: porque tenían una pregunta de treinta segundos y no había a quién hacérsela. Un chat convierte esa duda en una conversación, y la conversación en un contacto con nombre.

Y el momento importa. Una respuesta a los dos minutos vale mucho más que la misma respuesta al día siguiente, cuando la persona ya cotizó en otro lado. Por eso el asistente contesta aunque sean las nueve de la noche o un domingo.

Qué incluye

Se instala con UNA etiqueta en el sitio: no hace falta rehacer nada ni instalar un sistema aparte

Vive en un contenedor aislado del resto de la página, así que no le toca ni el diseño ni los estilos al sitio donde se pega

El visitante escribe, adjunta imágenes y dicta por voz: habla y el mensaje se escribe solo

Las conversaciones llegan a la misma bandeja donde el equipo atiende el WhatsApp

Asistente con inteligencia artificial que responde en el momento, también fuera de horario

El asistente lee las imágenes que le mandan, no solo el texto

La conversación se conserva: el visitante vuelve días después y sigue donde la dejó

Varios sitios desde la misma cuenta, cada uno con sus dominios autorizados

Cómo funciona

La instalación es una etiqueta de script en el sitio. Todo el chat vive dentro de un contenedor aislado del resto de la página, de manera que no hereda ni modifica los estilos del sitio: no hay forma de que le descuadre el diseño a lo que ya está hecho.

El visitante abre el chat y escribe. Puede adjuntar una imagen —la foto del repuesto, la pantalla con el error, el modelo que busca— y puede dictar por voz, que es lo que la mayoría hace desde el teléfono: habla y el mensaje se escribe solo en el campo de texto.

Esa conversación entra a la misma bandeja en la que el equipo atiende el WhatsApp, con su responsable y su estado. Para el que atiende es una conversación más, no otra pantalla que vigilar.

Cuando no hay nadie —o siempre, si así se configura— responde el asistente con inteligencia artificial, siguiendo el flujo que usted defina. Lee también las imágenes que le mandan, así que una foto es una pregunta válida. Si la consulta lo amerita, la conversación queda para que una persona la retome.

Cada sitio se da de alta con sus dominios autorizados: el chat solo funciona donde usted dijo que funcionara, y no sirve si alguien copia la etiqueta a otra parte.

Para quién es

Negocios que venden consultando: repuestos, materiales, servicios técnicos, equipo. Donde el cliente necesita confirmar algo antes de comprar, el chat es la diferencia entre una venta y una pestaña cerrada.

Sitios con tráfico fuera de horario. Si la mitad de las visitas llegan de noche o el fin de semana, la mitad de las oportunidades hoy se pierden calladas.

Y equipos chicos, que es donde más rinde: el asistente filtra lo repetido —horarios, precios, si hay existencias— y a la persona le llega lo que de verdad necesita una persona.

Cómo se implementa

Se da de alta el sitio con sus dominios y se pega la etiqueta. Eso es cuestión de minutos; lo que toma tiempo es lo otro.

Lo otro es el flujo del asistente: qué preguntas responde solo, con qué información y en qué momento le pasa la conversación a una persona. Ahí conviene empezar por las cinco preguntas que ya le hacen todos los días, que son las que el equipo contesta de memoria.

⚠️ Conviene decidir también qué NO contesta el asistente. Un precio especial, un plazo de entrega comprometido o un dato de una cuenta son cosas que debe responder una persona, y eso se define antes de encenderlo, no después del primer malentendido.

Se integra con

WhatsApp para empresas

las conversaciones del chat llegan a la misma bandeja

Clientes

el visitante que deja sus datos queda como contacto

Tickets de asistencia

una consulta que se alarga se convierte en ticket con responsable

Tienda en línea (e-commerce)

el chat acompaña al cliente mientras compra

Preguntas frecuentes

Pegar una etiqueta de script. Nada más: no hay que rehacer el sitio ni cambiar de plataforma, y funciona igual en un sitio hecho a la medida que en uno existente.

No. El chat vive dentro de un contenedor aislado del resto de la página, así que ni hereda los estilos del sitio ni se los modifica.

Sí, y el asistente las lee: una foto del repuesto o de la pantalla con el error es una pregunta válida, no un archivo que alguien tiene que abrir después.

El visitante dicta por voz y el mensaje se escribe solo en el campo de texto. Llega como texto, que es más rápido de atender y queda buscable en el historial.

Las dos cosas, según como se configure. El asistente puede atender siempre, solo fuera de horario, o solo hasta que alguien del equipo entre a la conversación.

No. Si vuelve días después, encuentra la conversación donde la dejó.

Sí. Cada sitio se da de alta con sus dominios autorizados, y el chat solo funciona en los dominios que usted autorizó.