Fidelización con tarjeta digital
Conseguir un cliente nuevo cuesta varias veces más que lograr que vuelva el que ya compró. Este módulo administra programas de fidelización con tarjeta digital: el cliente acumula sellos o puntos con cada compra y los canjea por el premio que usted defina, sin tarjetas de cartón que se pierden ni sellos de hule.
Un programa de fidelización solo funciona si el cliente ve cuánto le falta. La tarjeta digital se lo muestra cada vez que compra —cinco de diez sellos, cinco para el descuento— y eso es lo que lo trae de vuelta antes de que se le olvide el negocio.
Para el dueño, el valor está en el historial: saber quién vuelve, cada cuánto y cuánto consume, que es información que la caja sola nunca da.
Qué incluye
Programas configurables: cuántos sellos, qué premio y bajo qué regla se otorgan
Tarjeta digital con la marca del negocio y el avance visible del cliente
Código único por cliente para identificarlo en el mostrador
Historial completo de movimientos: qué sumó, qué canjeó y cuándo
Inscripción de clientes y baja del programa
Reseñas de clientes asociadas a su ficha
Cómo funciona
Se define el programa: cuántos sellos o puntos hacen falta, qué premio se entrega y cómo se suman. Puede haber más de un programa a la vez.
El cliente se inscribe y recibe su tarjeta digital con un código único. En cada compra se le suma lo que corresponda desde el punto de venta.
Cuando completa el avance, el premio se entrega desde la misma pantalla y queda registrado en el historial, igual que los ajustes manuales.
Para quién es
Comercios de compra repetida: cafeterías, restaurantes, salones de belleza, tiendas de barrio. Donde el cliente vuelve cada semana un programa de sellos cambia el comportamiento; donde se compra una vez al año, no.
Negocios que quieren medir quién vuelve y cada cuánto. Esa es información que la caja sola no da: el total del día dice cuánto se vendió, no quién lo compró ni si era la primera vez.
Y locales que hoy llevan los sellos en papel. Ahí el programa ya existe y lo que falta es el registro: cuando el cliente pierde la tarjeta de cartón se pierde su avance, y con él la razón que tenía para volver.
Cómo se implementa
Se configura el primer programa con su regla y su premio —cuántos sellos hacen falta, qué se entrega, cómo se suman— y desde ahí se inscriben clientes. No hace falta cargar nada más para empezar.
Si ya usa el módulo de clientes, los que están registrados se inscriben sin volver a capturar sus datos.
Vale la pena decidir de antemano quién puede ajustar el avance a mano y en qué casos. Esa es la puerta por la que se vacía un programa de fidelización, y se cierra con permisos por usuario.
Se integra con
Clientes
la tarjeta y el historial cuelgan de la ficha del cliente
Facturación electrónica
los sellos se suman con la compra, en el momento de cobrar
Tienda en línea (e-commerce)
las reseñas de los productos se recogen desde la tienda
Preguntas frecuentes
Sí. Se pueden definir distintos programas con sus propias reglas y premios, y un cliente puede estar en más de uno.
La tarjeta es digital y está asociada a su código y a su ficha, así que no se pierde: se le vuelve a enviar y conserva todo su avance.
Sí. Se pueden sumar o restar sellos manualmente, y cada ajuste queda anotado en el historial con su motivo.
El historial de cada cliente muestra qué sumó, qué canjeó y cuándo, de modo que puede ver quién vuelve y con qué frecuencia.
No. La tarjeta es digital y cada cliente tiene un código único con el que se le identifica en el mostrador. No hay aplicación que descargar ni tarjeta de cartón que se pierda.
Sí. Cada cliente tiene el historial completo de sus movimientos: qué sumó, cuándo, qué canjeó y los ajustes que se le hicieron a mano.