Cuentas por cobrar y gestión de crédito
Lleva el control de qué clientes deben, cuánto y desde cuándo. Permite definir plazos de crédito por cliente, generar reportes de antigüedad de saldos y registrar las gestiones de cobro realizadas.
Vender a crédito es fácil; cobrar es lo difícil. El problema no suele ser la falta de voluntad sino la falta de información: no se sabe con precisión quién debe, desde cuándo, ni cuánto de esa deuda ya pasó del plazo acordado.
Este módulo pone ese panorama en una sola pantalla. Convierte el crédito de una intuición a un dato, que es lo que permite decidir a quién seguir vendiendo a crédito y a quién no.
Qué incluye
Estado de cuenta por cliente: qué facturas tiene abiertas, desde cuándo y cuánto queda vivo de cada una
Reporte de antigüedad de saldos en rangos de 30, 60 y 90 días, para cobrar primero lo más viejo y no lo que se recuerda primero
Plazo y límite de crédito por cliente, que cada factura hereda al momento de la venta
Abonos aplicados contra documentos y no contra un total global: un pago parcial deja claro qué factura sigue abierta
Alertas de saldos vencidos el día que vencen, no cuando alguien se acuerda
El vendedor consulta el estado del cliente antes de ofrecerle más crédito, sin tener que pasar por contabilidad
Cómo funciona
Cada factura a crédito genera automáticamente su saldo, con la fecha de vencimiento que corresponde según las condiciones del cliente. No hay que registrar nada aparte.
Los abonos se aplican contra los documentos pendientes, de modo que en todo momento se sabe cuánto queda vivo de cada factura y no solo el total global del cliente. Eso importa cuando un cliente paga parcial y hay que saber qué factura sigue abierta.
El reporte de antigüedad de saldos agrupa la deuda por rangos de días vencidos. Es la herramienta concreta para priorizar la gestión de cobro: primero lo que tiene más tiempo, no lo que se recuerda primero.
Para quién es
En negocios donde la persona que vende es la misma que cobra, el módulo también sirve para separar esas dos conversaciones. El vendedor puede ver el estado del cliente antes de ofrecerle más crédito, sin tener que preguntarle a contabilidad cada vez que hay una venta en puerta.
Aplica a todo negocio que venda a crédito, sin importar el tamaño. Cuanto más largo el plazo que se otorga y más clientes hay, más rápido se pierde el control con métodos manuales.
Es particularmente crítico en negocios con márgenes ajustados, donde una cartera vencida grande no es solo un dato incómodo sino un problema real de flujo de caja.
Cómo se implementa
El arranque exige cargar los saldos que ya existen al momento de implementar, no solo las facturas nuevas. Si se empieza de cero, el reporte de antigüedad muestra una cartera irreal y no sirve para gestionar durante los primeros meses.
También hay que definir las condiciones de crédito por cliente antes de facturar: plazo y límite. Sin eso, cada factura hereda un valor por defecto y el control de vencimientos pierde sentido.
Se integra con
Facturación electrónica
cada venta a crédito genera aquí su saldo
Clientes
toma el plazo de crédito acordado con cada cliente
Reportes
alimenta los reportes de cartera y de flujo esperado
Preguntas frecuentes
Sí. Las condiciones de crédito por cliente permiten definir límites, de modo que el sistema advierta o impida facturar a crédito cuando se superan.
Sí, con el detalle de documentos pendientes, abonos aplicados y saldo actual, listo para enviarle al cliente.
Sí. Las condiciones comerciales se definen por cliente en su ficha e incluyen plazo y límite.
El abono se aplica contra los documentos pendientes y el sistema muestra qué queda abierto de cada factura, no solo el saldo total.
Sí, ese es el reporte de antigüedad de saldos: agrupa la deuda por rangos de días vencidos.