La mayoría de los negocios terminan usando varias herramientas a la vez: un sistema administrativo, una tienda en línea, la plataforma del banco, el sistema de facturación de Hacienda. Cada una guarda su propia información y, si no se comunican, alguien tiene que pasar los datos de una a otra a mano.
Ese trabajo manual es lento, se hace tarde y se equivoca. Una API resuelve el problema de raíz: los sistemas intercambian la información directamente, en el momento en que ocurre, sin que nadie tenga que copiar y pegar.
Con qué plataformas integramos
Desarrollamos integraciones con las plataformas que un negocio en Costa Rica realmente necesita conectar:
- Ministerio de Hacienda, para la emisión y validación de comprobantes electrónicos
- Pasarelas de pago, para cobrar en línea desde su sitio o sistema
- Entidades bancarias, para conciliar movimientos y recaudaciones
- WhatsApp, para enviar notificaciones y atender consultas
- Google Calendar, para sincronizar citas y vencimientos
- Equipos de red MikroTik y OLTs, para proveedores de internet
- Sistemas ERP y otras plataformas que ya use el negocio
REST y SOAP, según lo que pida el otro extremo
Una integración no se elige en el vacío: depende de con qué se está hablando. Desarrollamos servicios web tanto en REST —el estándar más común hoy, liviano y directo, con datos en formato JSON— como en SOAP, que sigue siendo obligatorio en varias plataformas institucionales y bancarias.
Si el sistema del otro lado exige SOAP, se hace en SOAP; si permite REST, se aprovecha lo más simple. Y cuando lo que hay que conectar es un sistema propio, diseñamos la API desde cero pensando en quién la va a consumir.
Documentación y ambiente de pruebas
Toda integración se entrega documentada: qué endpoints existen, qué datos recibe cada uno, qué devuelve y qué errores puede dar. Sin eso, una API es una caja negra que solo entiende quien la escribió.
Además entregamos credenciales de prueba y un ambiente donde su equipo o su otro proveedor pueden probar la integración sin tocar datos reales. Así los errores se encuentran antes de que lleguen a producción, no después.
Seguridad de las integraciones
Una API abre una puerta a su información, así que se construye con esa responsabilidad. Cada consumidor se autentica con sus propias credenciales, los permisos se limitan a lo que ese consumidor necesita, y las llamadas quedan registradas para poder rastrear qué pasó y cuándo si algo sale mal.
Una buena integración se nota porque nadie habla de ella: la información simplemente aparece donde tiene que estar.Total Design




